La adherencia de una presa de escalada es la capacidad de su superficie para generar fricción y agarre entre la presa y la piel de las manos o los pies del escalador, permitiendo mantener la posición de forma segura y controlada.
Una buena adherencia proporciona un equilibrio entre fricción, tacto y comodidad, evitando que la presa resulte excesivamente resbaladiza o, por el contrario, demasiado abrasiva. Esta característica depende principalmente de la textura de la superficie, el material de fabricación, el acabado y el desgaste de la presa.
En definitiva, la adherencia determina en gran medida la sensación de agarre, confianza y control que transmite una presa durante la escalada.





















